domingo, 25 de mayo de 2014

Manejar dinero alivia el dolor físico y la angustia.

Manejar o inclusive contemplar dinero puede aliviar el dolor físico y la angustia provocada por el rechazo social.

Se puede percibir un cierto alivio del dolor físico y de las angustias, Las personas se sienten físicamente más fuerte y menos dependientes. Sin embargo, recordar la cantidad de dinero que uno ha gastado intensifica ambos tipos de angustia.

Según los resultados de un estudio elaborado por sicoanalistas chinos y estadounidenses. Los descubrimientos sugieren que el mero pensamiento de tener dinero hace que la gente se sienta físicamente más fuerte y menos dependiente de la aprobación de los demás para satisfacer sus necesidades.

“El dinero activa un sentimiento general de confianza, fuerza y eficacia”, proponen los investigadores.

El estudio respalda previos experimentos según los cuales los sujetos de estudio que fueron aleccionados con pensamientos monetarios, mostraron menor probabilidad de solicitar ayudar para realizar tareas difíciles.

“Los trabajos anteriores no habían llegado a asociar recuerdos monetarios con algo a un nivel perceptual físico”, explica Kathleen Vohs, de la Universidad de Minnesota, en Minneapolis, quien ha formado parte de otras investigaciones previas y también del estudio actual, publicado en la revista Psychological Science (Ciencia Sicológica).




Alivia del dolor.

El sicólogo Xinyue Zhou, de la Universidad Sun Yat-Sen, ubicada en Guangzhou, llevó a cabo media docena de experimentos con grupos de entre 72 y 108 estudiantes, con la finalidad de poner a prueba el grado en que los pensamientos subconscientes de ganar o perder dinero afectaban su resistencia tanto al dolor del rechazo social como el dolor de sumergir sus dedos en agua caliente.

Los estudiantes emprendieron un juego de computadora llamado Cyberball.

En Cyberball, quienes intervienen piensan que juegan a atrapar la pelota con otras tres personas. Estas últimas son controladas por la computadora, que eventualmente se rehúsa a lanzar la pelota al jugador humano.

El juego es normalmente utilizado por sicólogos para demostrar sentimientos de exclusión.

Los estudiantes que habían manejado dinero físicamente antes de jugar, pensando que estaban completando una tarea de destreza con sus dedos, reportaron sentir menos angustia en una escala estándar de autoestima social, en comparación con los estudiantes que habían manejado pedazos de papel en blanco.




En otro experimento, los estudiantes que contaron dinero antes de sumergir sus dedos en agua caliente reportaron menores niveles de dolor que los que habían contado pedazos de papel. Los estudiantes que manejaron dinero también informaron sentirse más fuertes que los que manejaron papel.

Los investigadores pidieron a algunos estudiantes que escribiesen en un papel los gastos que habían realizado recientemente antes de jugar Cyberball, mientras que otros simplemente escribieron sobre el clima.

Quienes escribieron sobre sus gastos informaron que habían sentido mayor angustia cuando fueron excluidos por la computadora en el juego virtual.

El hecho de que la exclusión social y el dolor físico rindieran reacciones paralelas respalda una idea emergente en la sicología: que algunas de las herramientas del cerebro para procesar la interacción social, evolucionaron al adaptar sistemas preexistentes que se encargaban del dolor físico, destacan los investigadores.

“Sabemos que la exclusión social tiene todo tipo de consecuencias negativas para el comportamiento”, dice el sicólogo Nathan De Wall, de la Universidad de Kentucky, en Lexington.

Por tanto, podría valer la pena explorar en un estudio futuro si pensar en el dinero podría “reducir el efecto de la exclusión sobre la agresión”, destaca De Wall.

Dan Ariely, un economista del área del comportamiento de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, sugiere que el dinero también es una forma en la que la gente vuelve a ganar un sentimiento de control.

“Hubiera sido genial poner a prueba el grado en el que este sentimiento cambió con el paso del tiempo” mientras la economía caía en recesión, afirma. Tal estudio podría revelar una tasa de cambio fluctuante entre el valor de mitigación del dinero y los vínculos con la conducta social.

"Corticosterona"

Cuando te quedas en 'blanco' durante un examen o en alguna presentación al público, la culpable es una hormona llamada corticosterona que bloquea la información hasta que el "peligro" pase.


Seguro que a muchos de nosotros nos ha pasado que nos hemos quedado en blanco, sin saber qué decir, y con la mente bloqueada, en algún examen o alguna presentación en público. ¿A qué se debe esto? Tranquilo, todo tiene una explicación y esto no iba a ser una excepción.

Todo se debe a una hormona glucocorticoide llamada corticosterona. Esta hormona la segregamos en momentos de ansiedad como los citados anteriormente, a la hora de dar un discurso en frente de gente o cuando nos hacen una pregunta de examen. Justo en ese momento, debido a nuestro estado de ansiedad, segregamos la corticosterona y nos quedamos en blanco.

La corticosterona bloquea el sistema de recuperación de información por lo que tan solo serenándonos conseguiremos recuperar los datos que queremos. Así, lo mejor es afrontar con tranquilidad tesituras como las presentadas antes, para que no nos quedemos en blanco, o lo que es lo mismo, que segreguemos corticosterona.

Cualquier estudiante sabe lo que es padecer terribles pesadillas en época de exámenes presagiando uno de sus principales miedos: quedarse en blanco. Los nervios, la inseguridad y el cansancio pueden provocar ese bloqueo mental que, si no se supera, acabará convirtiéndose en un suspenso.

Pero olvidar es algo normal, necesario e incluso sano. Tal y como explica el especialista en pedagogía Miguel Salas Parrilla en su libro «Cómo preparar exámenes con eficacia» (Ed. Alianza), «para que la mente funcione correctamente y no se vea sobresaturada, es necesario que el olvido vaya borrando la información que ya no es útil ni interesante y que deje espacio libre disponible para poder grabar las nuevas informaciones que van llegando».

Uno de los problemas que más agobia a los estudiantes es olvidar los conocimientos adquiridos tras horas de estudio. El repaso ayuda a mantener durante más tiempo en nuestra memoria las lecciones aprendidas, pero al final esas «huellas» que deja el material memorizado acaban también borrándose. Aunque puedes combatir el olvido con eficacia, con estrategias muy válidas como las que recomienda el profesor Salas.

1. Asimila el material antes de memorizarlo. La primera norma para obtener aprendizajes sólidos es entender lo que se está estudiando. Leer detenidamente, subrayar, preparar esquemas y consultar tus dudas en clase ayudan a conseguir esa comprensión.

2. Dispón de los conocimientos previos adecuados. El aprendizaje es una escalera que conviene subir poco a poco, si nos saltamos peldaños no conseguiremos asimilar los nuevos conocimientos. Por tanto, siempre hay que partir de lo que uno ya sabe.

3. Organiza el material. De nada sirve aprender datos sin un orden, es necesario que formen parte de un todo para poder retenerlos durante más tiempo. Por eso es muy conveniente hacer esquemas y resúmenes, que ayudan a construir una historia.

4. Usa multicanales en la memorización. Es más facil recordar algo que se asocia a varios recuerdos, uno visual y otro auditivo, por ejemplo. Un esquema acompañado de su lectura en voz alta es aún más eficaz.

5. Evita las interferencias. Concéntrate en el estudio. Aléjate del ruido, despeja la mesa de distracciones, apaga el móvil, realiza descansos e intercala asignaturas, todo ello contribuirá a que aproveches mejor el tiempo que dedicas al estudio.

6. Realiza aprendizajes funcionales. Practica lo estudiado y profundiza en los conocimientos. Aquello que nos interesa —como la música— o que nos resulta útil —como saber multiplicar— acaba por fijarse en nuestra memoria. Busca aplicaciones prácticas y no te quedes en la teoría.

7. Busca la similitud entre el contexto de grabación y el de recuerdo. Intenta que predomine una situación de normalidad. No cambies de sitio justo el día del examen, piensa en cómo estabas de tranquilo mientras estudiabas, infórmate sobre las preferencias o manías del profesor, todos esos datos te evitará «sorpresas» de última hora.

8. Aplica técnicas mnemotécnicas. Todo aquello que te ayude a recordar es válido. Agudiza tu ingenio. Puede que para memorizar una lista de nombres necesites compararlos con la alineación de tu equipo de fútbol o ponerles música.

9. ¡Repasa!. El repaso es fundamental para cualquier estudiante, pero es mucho más eficaz si se basa en una buena planificación. No se trata de repetir siete veces el mismo tema sino de hacerlo en el momento apropiado (tienes más información en el libro que ya hemos citado antes).

10. Prepara un simulacro. Escucharse a uno mismo o preparar una redacción orienta sobre los fallos y/o las lagunas pendientes y ayuda a ordenar los conocimientos. Si tienes un buen compañero que se ajuste a tus ritmos de estudio puede resultaros muy útil examinaros mutuamente.



El miedo es una respuesta natural ante el peligro; una sensación desagradable que atraviesa el cuerpo, la mente y el alma. Se puede deber a algo que pasó, que está sucediendo o que podría pasar. Es difícil de controlar y puede provocar todo tipo de reacciones, tales como parálisis o ataques de ansiedad. En su versión más extrema, lo que se padece es el terror. Lo curioso es que no siempre es el espejo de algo real. Muchas veces se teme a algo que no existe, que es producto de la imaginación, como los monstruos.

¿POR QUÉ SE TIENE MIEDO?

Porque el miedo es saludable. ¿Qué? Sí, así es. El miedo, bien entendido, es necesario porque posibilita evitar algo doloroso o peor aún, ya que es un mecanismo de defensa que está ‘tallado’ en el ADN de los seres humanos. ‘Eso’ que está en el cuerpo se activa ante el peligro y permite responder con mayor rapidez y eficacia ante las adversidades. Fue aprendido por los primeros habitantes de la Tierra y forma parte del esquema adaptativo del hombre.

Claro que también hay miedos irracionales, como el temor a lo que no existe, pero la presencia de la reacción es beneficiosa para la supervivencia tal y como verán a continuación.
¿CÓMO AFECTA EL MIEDO AL CUERPO?

La manifestación fisiológica del miedo se da en el cerebro, concretamente en el cerebro reptiliano y en el sistema límbico. Ocurre porque el cerebro está todo el tiempo escaneando a través de los sentidos todo lo que sucede alrededor de la persona, incluso cuando duerme. Si en algún momento detecta un peligro, se activa la amígdala cerebral –situada en el lóbulo temporal– y se producen cambios físicos inmediatos que pueden favorecer el enfrentamiento, la parálisis o la huida.

En el cuerpo:
-Se incrementa el metabolismo celular.
-El corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las células, especialmente adrenalina.
-Aumenta la presión arterial, la glucosa en sangre, la actividad cerebral y la coagulación sanguínea.
-Se detiene el sistema inmunitario, al igual que toda función no esencial.
-Se dilatan las pupilas para facilitar la admisión de luz.
-La sangre fluye a los músculos mayores, especialmente a las extremidades inferiores.
-El sistema límbico fija su atención en el objeto amenazante y los lóbulos frontales –encargados de cambiar la atención consciente de una cosa a otra– se desactivan parcialmente.

Todo facilita la respuesta del individuo ante el peligro y esto sucede por igual ante cualquier tipo de miedo.

Claro que también puede haber consecuencias negativas cono:
-Taquicardia.
-Sudoración.
-Temblores.
-Retroalimentación del temor y pérdida del control sobre la conducta.
-Falta de armonía en los riñones, lo que puede hacer que la persona se orine involuntariamente.

Si lo que se experimenta es un miedo intenso o un trauma, este queda fijado en la memoria con mayor intensidad. Esto tiene una lógica evolutiva: lo que daña se fija con mayor fuerza que aquello que da placer, porque resulta más adaptativo. Por ejemplo, basta quemarse una vez con fuego para no volver a posicionar sin cuidado cualquier parte del cuerpo sobre una llama. Si alguien se olvidara inconscientemente de esto, se podría quemar día tras día.
¿CÓMO AFECTA EL MIEDO A LA MENTE?

El miedo hasta ahora descripto guarda relación con el mundo real, pero también existe el miedo imaginario o neurótico que no tiene correspondencia con el peligro. Le sucede a aquellos que evalúan por demás algo que tienen que hacer y terminan por imaginar el peor de los escenarios posibles, uno que no tiene por qué ser el más probable o ni siquiera ser tan perjudicial como se lo supone.

Una de las situaciones más comunes se da cuando un individuo tiene miedo al rechazo. Esto también está en el ADN. Como la supervivencia de los primeros hombres dependía de su comportamiento en grupo, si alguien era expulsado de la comunidad quedaba a merced de los depredadores. Pero hoy la situación cambió. Hay cientos de grupos de pertenencia y los ‘depredadores’ no son tan temibles como los que habitaban la estepa africana.
¿CÓMO SE ENFRENTA AL MIEDO?

Como primera medida, al miedo hay que naturalizarlo, es decir, aceptarlo ante el peligro y nada más. Y todo lo que esté en la cabeza, regularlo. El temor en una entrevista laboral o en una primera cita es normal. Pero al ‘otro miedo’ hay que tratar de expulsarlo. Es un impulso interior que busca defendernos de un peligro irreal que la mente se esfuerza en creer.

Claro que ante una patología el mejor camino es siempre consultar a un profesional de la salud mental, quien podrá trabajar para desactivar esas falsas alarmas.

¿A qué le tienes miedo? ¿Sueles temer a algo irreal?

PASTEL


Pastel

Según el Diccionario de la Real Academia Española, pastel, tarta o torta es una «masa de harina y manteca, cocida al horno, en el que ordinariamente se envuelve crema o dulce, y a veces fruta, pescado o carne».

En los viejos libros de cocina española1 el nombre de pastel se aplica solamente a aquel que tiene la masa de hojaldre; si es de otro modo (generalmente con masa semejante a la del pan y relleno salado), se llama empanada, y en algunos, «empanada a la inglesa». Según el tamaño, se distinguía entre el pastelillo (pequeño), el pastel (individual) y el pastelón (para varias personas); todavía se utilizan estas denominaciones en viejas pastelerías españolas.



Geosinónimos y localismo del uso de las palabras pastel, torta y tarta

Torta casera argentina de biscochuelo de vainilla con crema chantillí y duraznos al natural

Porción de torta casera argentina de bizcochuelo de vainilla con crema chantillí y duraznos al natural

Tarta es el nombre dado en España al pastel dulce de cierto tamaño, sea de bizcocho o de hojaldre; por el contrario, en casi todos los países latinos se le conoce como «torta», a excepción de México, donde torta es un sandwich de tipo salado; Colombia, donde también se le llama «ponqué, pastel o torta» (una transliteración del término inglés pound cake); o En Ecuador donde prevalece el nombre de pastel y los helados rellenos se les conoce como tortas y en Panamá se le conoce simplemente como «dulce». En hispanoamérica, así como en España, también se le llama tarta o torta a un tipo de alimento de hojaldre que envuelve algo no necesariamente dulce (tarta de crema, de dulce, de fruta, de pescado o de carne). En cambio, al pastel de bizcocho (siempre de sabor dulce) se le llama en la mayoría de países hispanohablantes --salvo España-- usando una palabra derivada del préstamo del inglés «cake», como «queque», «quey», «keke», etc. España emplea el término pastel de forma general para referirse a tartas y algunos otros postres, y de forma concreta para referirse a dulces de estilo francés (milhojas, merengues,...) hechos generalmente de masa de tamaño reducido que se toman de postre o en celebraciones. En Venezuela, un pastel por lo general suele ser salado (Ejemplos: de chucho, de atún, de cazón, etc.), mientras que latorta siempre es dulce.

Pasteles anglosajones

El pie inglés

Aquí se ve un pastel de manzana anglosajón, o apple pie.

Se podría llamar "pastel" a los pie ingleses, una especie de empanada horneada. Un pie (del inglés, pronunciado [ 'paj ], "pay") es un pastel con una capa muy delgada de masa, debajo de la cual se encuentra el relleno que, como en el pastel de hojaldre, puede ser decarne, pescado, verduras, frutas, quesos, chocolate, una crema dulce o nueces. Los pies salados como el steak and kidney pie o elshepherd's pie son un elemento tradicional y muy popular de la gastronomía del Reino Unido. Algunos también incluyen una capa inferior de masa (generalmente igual de delgada que la superior) que separa el relleno de la bandeja en la que se hornea el pie.
Los cupcakes

Los cupcakes (pasteles de taza) son pequeños pasteles individuales hechos con base en harina, manteca (mantequilla), huevo y azúcar; cuya denominación parte del tamaño en partes iguales de cada ingrediente y la forma de medirlos (en tazas) el cual ahorraba mucho tiempo en la cocina. Otra versión más moderna del origen del término dice que viene de la costumbre de hornear pasteles (cakes) en tazas de té (cups). Lo cierto es que, cualquiera sea su origen, han pasado de ser un producto de mesa a un objeto de culto[cita requerida], promocionado tanto por series de TV como "Sexo en Nueva York" o "Dirty Sexy Money" y deseados por celebridades del mundo del arte, de la moda o del cine[cita requerida].

En los tiempos modernos, a menudo se sirven durante celebraciones como fiestas de cumpleaños infantiles, bodas, banquetes, eventos empresariales o simplemente como agasajo en casa, con el té de la tarde o como un gusto al paso[cita requerida]. Además, son una alternativa más conveniente que un pastel de tamaño completo, ya que no requieren de utensilios o la división en porciones individuales.

GELATINA


Gelatina




Uno de los empleos de la gelatina es en la cocina.

La gelatina es una mezcla coloide (es decir, una sustancia semisólida), incolora, translúcida, quebradiza e insípida, que se obtiene a partir del colágeno procedente del tejido conectivo de animales hervidos con agua. También existe una gelatina vegetal conocida comoagar-agar.

La gelatina es una proteína compleja, es decir, un polímero compuesto por aminoácidos. Como sucede con los polisacáridos, el grado de polimerización, la naturaleza de los monómeros y la secuencia en la cadena proteica determinan sus propiedades generales. Una notable propiedad de las disoluciones de esta molécula es su comportamiento frente a temperaturas diferentes: son líquidas en agua caliente y se solidifican en agua fría.

Al ser proteína en estado puro, ésa es su mayor propiedad nutritiva: proteína (84-90%), sales minerales (1-2%) y agua (el resto). La gelatina se utiliza en la fabricación de alimentos para el enriquecimiento proteínico, para la reducción de hidratos de carbono y como sustancia portadora de vitaminas.

La gelatina cuaja cuando está a la temperatura ambiente, a 18 °C o menos, pero siempre por encima del punto de congelación. Si se le calienta a 27 °C, poco a poco se convertirá en una mezcla acuosa; si se le enfría, volverá a cuajar. Este comportamiento está determinado por un ingrediente especial que cuaja la mezcla: la grenetina, que está hecha de colágeno, proteína fibrosa que se encuentra en el tejido conjuntivo del cuerpo.

FLAN

Flan


El flan (No confundir con leche asada) es un postre que suele prepararse con huevos enteros, leche y azúcar.



Ingredientes

Flan de turrón.

El ingrediente principal es el huevo, ya que, al cocerse al baño María, sus yemas se cuajan y toman la forma del molde, adquiriendo una textura ligera y gelatinosa o cremosa. Junto a los huevos, son necesarios otros ingredientes que le aporten sabor: generalmente, se trata de leche cocida con vainilla, canela o cáscara de limón; aunque también existen recetas que utilizan zumos y compotas de frutas,chocolate fundido, café, queso cremoso o yogur. Existen muchas otras variaciones que incluyen almendras, pistacho, cajeta, limón y otras variedades de frutas; antiguamente había recetas con pimienta y miel, así como otro muy peculiar elaborado con azúcar, queso, almendra, pescado, canela, espinaca y crema pastelera.
Preparación
Es tradicionalmente cocinado en baño María con caramelo en la capa inferior (superior al servirlo). Una vez terminada la cocción el molde es invertido, quedando cubierto el flan con el caramelo. También puede ser preparado con flan instantáneo industrial, el cual lleva una preparación similar a la de la gelatina.

En Sudamérica es común acompañar el flan con dulce de leche, aunque también hay quien lo prefiere con crema o bien con ambos complementos, denominándose este postre flan mixto.
Historia

Se remonta a la época del Imperio romano, donde era llamado tyropatina, se volvió muy popular durante la Edad Media, ya que era degustado en época de Cuaresma. Fue alrededor del siglo VII que se popularizó el término flan para nombrar a este platillo, proveniente de la palabra francesa flan derivada a su vez de la altoalemana flado, que significaba torta u objeto plano, y también fue por esa época que se dejó de espolvorear pimienta en su superficie, como acostumbraban los romanos, y se sustituyó por azúcar.

Sucralosa


La sucralosa es un edulcorante que se descubrió en 1976 y se comercializa bajo diversas marcas, como Splenda, Sucralin, Roxxel, Sucaryl, SucraPlus, Equal, Candys, Cukren. En la Unión Europea, también se conoce con el código de aditivo E955. Es aproximadamente 600 veces más dulce que la sacarosa (azúcar común), casi el doble que la sacarina y 3,3 veces más que elaspartamo el cual es comercializado como Equal. Se fabrica por halogenación selectiva de sacarosa, reemplazando los tres grupos hidroxilo de la molécula por cloro para obtener 4-cloro-4-desoxi-α-D-galactopiranósido de 1,6-dicloro-1,6-didesoxi-β-D-fructofuranosilo o C12H19Cl3O8. A diferencia del aspartamo, es termoestable y resiste las variaciones del pH; puede usarse en pastelería o en productos de larga vida, aunque un estudio de 2013 reportó la formación de compuestos tóxicos al calentar aceites en presencia de sucralosa.

Usos

Sucralose2.png

La sucralosa es el único edulcorante que no aporta calorías que se fabrica a partir del azúcar y se utiliza para endulzar bebidas de bajas calorías y alimentos procesados.

La mayor parte de la sucralosa ingerida no es absorbida por el tracto gastrointestinal, sino que es directamente excretada en las heces, pero entre el 11 y el 27 % de ella sí es absorbida. La mayor parte de la sucralosa absorbida por el tracto gastrointestinal es removida del torrente sanguíneo por el riñón y eliminado en la orina, mientras que un 20 a 30 % de la sucralosa absorbida es metabolizada.

A pesar de que Splenda se promueve como un edulcorante sin calorías, en realidad contiene un 31% de las calorías que tiene el azúcar. Las calorías de Splenda provienen de los carbohidratos que se utilizan como relleno del producto, y no de la sucralosa en sí.

Formulaciones recientes de compañías como Sucralín utilizan maltodextrina resistente, que se puede categorizar como fibra. Incluso dextrinas específicas con un aporte calórico casi inexistente.

Sin embargo, de acuerdo a The Sugar Association,4 la sucralosa también puede fabricarse a partir de componentes químicos que no requieren la presencia de la sacarosa (azúcar). Su ingrediente activo son moléculas cloradas.
Salud
No posee ningún tipo de contraindicación médica.
No es cariogénica, es decir, no produce caries ya que no se fermenta en la boca.
No altera los niveles de glucosa sanguíneos, lo cual es beneficioso para los diabéticos.

PAY DE LIMÓN

Para que ese rico dulce sea aún más fácil de preparar, sólo sigue esta receta en la que el pay de limón no va al horno y se hace con la velocidad de la licuadora. Sí, porque al terminar sólo debes llevar el preparado al refrigerador por unas horas y ya tendrás entre tus manos una deliciosa versión del pie de limón más rápido y fácil de hacer.

Que la hora del té mantenga ese encanto particular, también depende de ese rico acompañamiento, uno que más se valora cuando lleva galletas y limón, y claro, cuando su elaboración nos permite disfrutar sin grandes preparados de su rico sabor.

Luego de hacer esta receta, inténtalo con un pastel de limón con yogur, de seguro te encantará.

Ingredientes
7 limones
1 paquete de galleta María
1 lata de leche condensada
1 lata de leche evaporada
1 barrita de mantequilla

Cómo preparar el pay de limón frío en licuadora
Exprimir 7 limones depende que tan ácido lo quiera, después triturar las galletas a mano o en la licuadora.
Derretir la mantequilla y mezclar con las galletas.
Verter en la licuadora una lata de leche evaporada, una lata de leche condensada y el jugo de limón (con los limones ya exprimidos), licuar de 2 a 5 minutos (licuar muy bien).
Poner las galletas maría en el refractario (las galletas maría ya previamente trituradas y mezcladas con la mantequilla).
Una vez acomodado la galletas maria en el refractario verter la mezcla.
Por último, introducir al refrigerador, dejar enfriar de 2 horas y media o 3 horas.